El apellido Martínez está incluido en el gran grupo de los apellidos "patronímicos", es decir, aquellos que derivan del nombre propio (Martín, nombre muy antiguo y muy extendido en la Edad Media) de la persona que en un momento histórico determinado adoptan el nombre como apellido. Así, uno de los hechos que caracterizan este tipo de apellidos es la diversidad de ramas y linajes que existen, y, en consecuencia, la abundancia de personas que en la actualidad llevan el apellido, ultrapasando, muchas veces, el ámbito de una cultura o lengua. Como tantos otros apellidos patronímicos, no tienen relación entre sí los distintos solares de esta denominación.



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