LA CENCERRADA DE LOBERA DE ONSELLA
Una tradición que sigue sonando
Por Pascual Plano Buey
Introducción
Hay tradiciones que forman parte de las fiestas de un pueblo y que, de tanto repetirlas año tras año, parecen haber estado allí desde siempre. La Cencerrada de Lobera de Onsella es una de ellas.
Cada año, con motivo de las fiestas en honor a San Ramón, los cencerros vuelven a sonar por las calles de Lobera. Los niños son hoy sus principales protagonistas, recorriendo el pueblo, llamando a las puertas y solicitando a los vecinos dulces, chucherías, alimentos, bebidas o cualquier aportación que quieran realizar.
Después, lo recogido se convierte en una nueva celebración: las chucherías se reparten entre los niños participantes y, con el resto de alimentos, se prepara una merienda popular al día siguiente.















