Lobera de Onsella

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Portada Colaboraciones Fernando Sahún Pleito villa de Lobera-Jesuitas (VI)


Pleito villa de Lobera-Jesuitas (VI)

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PLEITO VILLA DE LOBERA-JESUITAS (VI)

EL PLEITO CONTINÚA

HAGAMOS RECUENTO:

Transcurridos 446 días desde el comienzo del pleito, la situación es la siguiente:

Denuncia:

  • El día 19 de abril de 1719, el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca denuncia a la villa de Lobera ante la Real Audiencia por el impago de una pensión.

  • La Real Audiencia, por medio de una Real Provisión, comunica dicha denuncia al Concejo y Universidad de la villa de Lobera.

Fase de alegaciones:

  • Lobera nombra a sus ocho procuradores. “Procura” de 15-06-1719.

  • La villa de Lobera se defiende. El 5 de septiembre de 1719, el Sr. Cartusán, su procurador, presenta ante la Real Audiencia sus alegaciones.

  • Los jesuitas, sin pérdida de tiempo, replican y rechazan los argumentos presentados por la villa de Lobera.

A partir de este momento, aunque se suceden las réplicas y contrarréplicas por parte de ambos letrados, las posiciones legales permanecen inamovibles.

Fase de probanza:

  • El 6 de febrero de 1720, los señores Oidores de la Real Audiencia ordenan “que se reciba esta causa a prueba”.

  • La villa de Lobera quiere probar su principal alegación: que la “comanda” de 1655, por la que se otorgó el censo cuya pensión se reclama, es nula, carente de legitimidad. Para ello redacta un Interrogatorio de tres preguntas, que son respondidas por tres testigos propuestos al efecto.

  • El Colegio de la Compañía de Jesús replica que eso no es suficiente, ya que la villa de Lobera ha pagado dicha pensión desde su otorgamiento en 1655 hasta el año 1702.

  • Y para probarlo, el 23 de mayo de 1720 los jesuitas consiguen de la Real Audiencia la autorización para inventariar los bienes muebles, escrituras y papeles existentes en el Ayuntamiento de la villa de Lobera, con el fin de encontrar justificantes (ápocas, recibos, albaranes) que atestigüen el pago de dicha pensión con anterioridad al año 1702.

LA VILLA DE LOBERA INSISTE, 20-07-1720:

La villa de Lobera, molesta ante el oprobio que ha supuesto para sus habitantes la intromisión de los jesuitas en sus asuntos internos a través del “inventario” practicado en su Ayuntamiento, no ceja en el empeño y continúa aportando pruebas para demostrar que el “poder” otorgado a Martín de Murillo por la “procura” de 1654 carece de legitimidad, ya que el Concejo que lo otorgó se convocó y juntó en la “Partida de la Onsella” y no en las “Casas de la Villa”, como era costumbre inmemorial. Y para ello presenta tres documentos (una “comanda” y dos “procuras”), en cuyo otorgamiento el Concejo y Universidad de dicha villa siempre se convocaron y juntaron en las mencionadas Casas de la Villa y no en la Partida de la Onsella

Interior de la iglesia del Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, iniciada, como se ha indicado, en el año 1726 con un presupuesto de 8,000 libras jaquesas, lo que explicaría la urgente necesidad de dinero en metálico por parte de los jesuitas

a) COMANDA, 28-03-1640:

Con el envío a la Real Audiencia de esta “comanda” del año 1640, el Sr. Cartusán quiere demostrar, como se ha dicho en el punto anterior, que el lugar habitual de reunión del Concejo General de la villa de Lobera para tratar estos asuntos siempre fue las Casas de la Villa, y no la Partida de la Onsella.

Se trata de una “comanda” otorgada por el Concejo de la villa de Lobera por un importe de cuatro mil sueldos jaqueses a favor de Miguel Gilmayor de Díaz, vecino de Urriés.

  • Nombre del notario: Pedro Jusepe Nequesta.

  • Nombre del corredor público que fue de casa en casa para convocar el Concejo: Juan Domínguez.

  • Lugar de reunión: en las Casas del Concejo. Dato muy importante.

  • Asistentes: Juan Cortés, Justicia; Martín de Murillo y Salvador Casamayor, Jurados; Juan Francisco de Arbea, Andrés Jiménez, Blasco Muriel, Juan de Aibar, Damián Martínez, Julián Jiménez, Martín Alonso, Pedro de Arbea, Juan de Monique, Domingo Muriel, Pedro Fayet, Pedro de Aibar, Antón López, Juan de Artigas, Miguel Jiménez, Domingo de Artieda y Juan de Casamayor, todos vecinos y habitadores de la villa de Lobera

  • Los presentes otorgan haber recibido de Miguel Gilmayor de Díaz los cuatro mil sueldos jaqueses.

b) PROCURA, 17-08-1648:

  • Notario, el mismo: Pedro Jusepe Nequesta, residente en Undués Pintano.

  • El Concejo, por llamamiento de Juan Blanco, se reunió en las Casas del Concejo, de la villa de Lobera.

  • Asistentes: Juan Cortés, Justicia; Martín de Murillo y Juan de Casamayor, Jurados; Pedro de Aibar, Pedro de Murillo, Andrés Jiménez, Martín de Cardesa, Domingo Bandrés, Juan de Monique, Domingo Muriel, Juan de Larraga, Antón López, Pedro Martín, Francisco Cardesa, Juan de Artigas y Juan Blanco, corredor público. Todos vecinos y habitadores de la dicha villa de Lobera.

  • Se nombraron los siguientes procuradores: Pedro de Aibar, Juan de Artigas y Francisco Cardesa, vecinos de Lobera, con el poder suficiente para que en nombre del Concejo y Universidad de dicha villa, puedan demandar, responder, defender, proponer, replicar, litigar, requerir cualquier causa, etc.

c) PROCURA, 24-06-1659:

  • Notario, el mismo: Pedro Jusepe Nequesta, residente en Undués Pintano.

  • Reunión del Concejo: En las Casas llamadas del Concejo, siendo Juan Blanco, corredor público (pregonero), quien fue de casa en casa para convocarlo.

  • Asistentes: Martín de Murillo, Justicia; Juan de Artigas y Sebastián de Murillo, Jurados; Blasco Muriel, menor de días, Pedro de Aibar, Pedro Fayet, Pedro Martín, Martín Labay, Juan de Monique, Antón López, Salvador de Artieda y Juan Blanco corredor público, vecinos todos de la villa de Lobera.

  • Todos unánimes nombraron procuradores para la villa de Lobera a: Rvdo. Mosén Antonio Lobera, Tomás del Plano, Martín Alonso y Pedro López, para que en nombre de todos los habitantes y del Concejo puedan intervenir en pleitos, cuestiones, peticiones y demandas, así civiles como criminales, ante cualquier juez, de tal forma que puedan demandar, responder, defender, oponer, proponer, convenir, replicar, requerir, protestar, etc.

EL COLEGIO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS DE HUESCA PROTESTA, 30-07-1720:

Francisco Antonio Ondeano, procurador del Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, ante las pruebas presentadas por la villa de Lobera, se dirige de nuevo a los Oidores de la Real Audiencia para resaltar estos puntos:

  • Que le ha sido trasladada la documentación presentada por la villa de Lobera.

  • Que aún cuando en las escrituras recibidas consta que el Ayuntamiento se juntó en las Casas de la Villa, no podrá demostrar que aquélla por la que se otorgó el censo que tiene la villa de Lobera con el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca es nula, ya que el hecho de haberla cobrado su parte muchas veces la legitima.

  • Que el censo presentado por su parte tiene todas las solemnidades necesarias de fuero y derecho.

  • Que se tengan en cuenta los “papeles inventariados”.

  • Al final suplica que se pongan los autos en poder del Relator para su presentación en la vista de los Oidores, y que se ordene el mandamiento de “ejecución” (embargo de bienes).

AUDIENCIA PÚBLICA: 3-09-1720

El día 3 de septiembre de 1720, los señores Oidores, Lisa, Ric, Camargo y Barbastro, celebran Audiencia Pública. Una vez examinada la situación, ordenan lo siguiente:

  • Al Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, que presente todos los censos que tenga contra el Concejo y vecinos de la villa de Lobera.

  • A la villa de Lobera, que presente las dos últimas “concordias” que hubiere hecho con sus acreedores censalistas.

CENSOS QUE EL COLEGIO DE LA COMPAÑÍA DE JESUS DE HUESCA TIENE CONTRA LA VILLA DE LOBERA, 15-09-1720:

Así comienza el escrito en el que el Sr. Ondeano, procurador de los jesuitas, saca a la luz pública un nuevo censo contra la villa de Lobera, por un importe de 3.722 sueldos y 6 dineros de pensión y 134.000 sueldos de capital principal., que no fue mencionado al inicio de este pleito.

Según Francisco Antonio Ondeano, los censos que el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca tiene a su favor y en contra de la villa de Lobera son los siguientes:

  • Una pensión anual de tres mil setecientos veintidós sueldos y seis dineros (3.722 sueldos y 6 dineros), procedente de un capital “principal” de ciento treinta y cuatro mil sueldos (134.000 sueldos), que el Colegio entregó a la villa de Lobera el día que se otorgó la escritura de dicho censo (1635).

  • Además, la villa de Lobera adeuda al Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca 19 pensiones del censo anterior, lo que supone un montante de tres mil quinientas treinta y seis libras, siete sueldos y seis dineros.

(3.722 sueldos y 6 dineros x 19 = 3.536 libras, 7 sueldos y 6 dineros).

Al llegar a este punto nos encontramos con una verdadera sorpresa. Francisco Antonio Ondeano, al remitir la lista de censos que el citado Colegio tiene contra la villa de Lobera, se limita a reseñar solamente uno de ellos (otorgado en 1635: pensión: 3.722 sueldos y 6 dineros; principal: 134.000 sueldos), olvidándose por completo del censo reclamado en este pleito (otorgado en 1655: pensión: 163 sueldos y 4 dineros; principal: 3.266 sueldos), lo que nos lleva a formularnos algunas preguntas:

  • ¿Se debe este olvido a que la villa de Lobera había efectuado ya la remisión, luición o quitamiento del censo otorgado en el año 1655, motivo de este pleito? Todo parece indicar que no, como se verá más adelante.

  • ¿Desconocían las autoridades del citado Colegio, hasta ese momento, la existencia de un segundo censo con la villa de Lobera, otorgado en el año 1635?

  • ¿Tuvieron acaso conocimiento del mismo gracias al “inventario” llevado a cabo en el Ayuntamiento de la villa de Lobera el día 24 de mayo de 1720?

Llama poderosamente la atención el hecho de que dicho Colegio organice todo un pleito para reclamar el pago de un pequeño censo, como es el otorgado en el año 1655 (pensión: 163 sueldos y 4 dineros; capital: 3.266 sueldos, más 17 pensiones atrasadas), que es el único que se cita en la denuncia inicial del pleito, y no se inmute ni le preocupe que la misma villa de Lobera le adeude otro censo, de mucha mayor cuantía, otorgado en el año 1635 (pensión: 3.722 sueldos y 6 dineros; capital: 134.000 sueldos, además de 19 pensiones pendientes de pago, por un importe de 3.536 libras, 7 sueldos y 6 dineros).

Todos los indicios apuntan a que el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, una vez conocida la existencia de este segundo censo (el de 1635), con unas cifras tan elevadas, intenta camuflarlo como una más de las peticiones del presente pleito, cuando éste lleva ya casi año y medio de recorrido. Así al menos se desprende de la súplica que Francisco Antonio Ondeano, procurador de dicho Colegio, dirige a los señores de la Real Audiencia: “A V.E. pido y suplico se sirva mandar se despache el mandamiento de ‘ejecución’ que tengo suplicado, no sólo por las cantidades del censo con que la tengo instada (se refiere al censo denunciado, al de 1655), sino también por la arriba expresada (el nuevo censo descubierto, 1635), contra las personas y bienes de los particulares vecinos de la dicha villa de Lobera, y los de su Concejo”.

Dicho con claridad, que el Sr. Ondeano suplica se ordene “ejecución” (subasta y venta de bienes de la villa de Lobera), para que con el importe de dicha venta el citado Cole-gio pueda cobrar la suma total de las pensiones de ambos censos, uno de los cuales (el de mayor cuantía) ni siquiera se denunció al comienzo de este pleito.

  • Censo 1635: 19 pensiones x 3.722 sueldos y 6 dineros = 3.536 libras, 7 sueldos y 6 dineros = 70.727 sueldos y 6 dineros.

  • Censo 1655: 17 pensiones x 163 sueldos y 4 dineros = 2.776 sueldos y 8 dineros.

REAL PROVISIÓN PARA LA VILLA DE LOBERA, 8-10-1720:

En la vista celebrada el día 8 de octubre de 1720, los señores Oidores de la Real Audiencia son informados de que el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca ha cumplido el mandato recibido el día 3 de septiembre, por el que se le ordenaba que remitiera a la Real Audiencia la relación de todos los censos que tuviera contra la villa de Lobera.

Asimismo, se da lectura a un escrito del Sr. Ondeano donde se queja de que su parte ha presentado los censos que tiene contra la villa de Lobera, mientras que ésta no ha hecho lo mismo con el mandamiento de entrega de las dos concordias solicitadas, siendo así que el plazo marcado ya ha finalizado. Por lo que solicita se le marque a dicha villa un nuevo plazo para que cumpla con lo mandado, con apercibimiento de que si no lo hace así, “se pasará a la vista y determinación de este pleito”.

Los señores Oidores, vista la falta de respuesta por parte de la villa de Lobera, mandan redactar una Real Provisión para su traslado, presentación y notificación al Ayuntamiento y habitantes de dicha villa, cuyo contenido, en síntesis, es el siguiente:

  • Se recuerda la petición que la Real Audiencia hizo el 3 de septiembre al Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca para que presentara los censos que tiene contra la villa de Lobera, y a ésta las dos últimas concordias que hubiera hecho con sus acreedores.

  • Se hace referencia seguidamente al escrito del Sr. Ondeano, quejándose de que su parte ha cumplido el mandato, mientras que la villa de Lobera no, por lo que pide se le marque un nuevo plazo con apercibimiento.

  • Visto lo cual, los señores de la Real Audiencia ordenan lo siguiente: “Que la villa de Lobera cumpla lo que se le tiene mandado por auto de 3 de septiembre del presente año dentro de ocho días precisos”.

  • Y para que se le dé su debido cumplimiento, extiende una Carta Real Provisión para que, una vez requerido por el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, el escribano Juan Joseph Araguás se persone en la villa de Lobera y notifique al Ayuntamiento y vecinos de la misma que en el plazo de ocho días cumplan con lo que se les tiene mandado en el auto de 3 de septiembre de 1720.

CUARTA VISITA DEL ESCRIBANO ARAGUÁS A LOBERA, 23-10-1720:

El día 23 de octubre de 1720, el escribano Juan Joseph Araguás, vecino de Berdún, se trasladó por cuarta vez a la villa de Lobera.

Dicho escribano, en nombre del Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, compareció ante Pedro Cardesa, Alcalde de Lobera; y Jorge Cardesa y Joseph Serrano, Regidores de ella, a los que pidió que “juntasen el Concejo de dicha villa” a fin de notificarles dicha Real Provisión, “los cuales respondieron que no podían juntarlo por no haber bastante gente en dicha villa”.

Al negarse a juntarlo, el escribano les notificó a ellos, como a tales Alcalde y Regidores y en nombre del Concejo, el contenido de la Real Provisión, los cuales, enterados, “dijeron que oían dicha notificación, y que la concordia del año 1688 corría por cuenta del procurador de dicha villa el presentarla, no teniendo dicha villa otra concordia”.

Por fin, el día 24 de octubre de 1720, el Sr. Cartusán, procurador de la villa de Lobera, presenta dicha concordia en la Real Audiencia, diciendo: “Hago presentación, con la solemnidad necesaria, de la concordia hecha en el año 1688, sin que mi parte tenga noticia de otra más antigua ni moderna”.

 

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