Varios especialistas viajaron a África para tratar enfermedades visuales.
La Fundación Ilumináfrica de Oftalmólogos realizó durante los días 1 al 17 de enero una expedición al Chad, concretamente a Dono Manga, perteneciente a la diócesis de Lai, cuyo obispo es aragonés, con el objetivo de combatir la ceguera evitable.
Entre los componentes figuraba Noelia Gómez, descendiente y habitual visitante de Lobera de Onsella, donde tiene casa. Además viajaron en el grupo dos oftalmólogos (una de ellas vinculada a Sádaba, Diana Pérez), un óptico, un anestesista y una técnica de logística.
Durante su estancia realizaron 105 operaciones de cirugía de cataratas, nueve de cataratas congénitas a niños ciegos desde que nacen y 300 consultas para diagnosticar y seleccionar los pacientes quirúrgicos.
El hospital religioso en el que llevaron a cabo toda la labor solo disponía de dos microscopios, por lo que el equipo sanitario tuvo que llevar fármacos y material quirúrgico. "Me emocioné mucho al comprobar que los niños veían al día siguiente, con la satisfacción que sentían sus familias. Pienso volver a pesar de lo dificultoso del viaje", expresó Noelia.















