El rito del herniado

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En el terreno de los ritos médicos de la noche de San Juan, destaca en la comarca la tradición del "paso del herniado", un ritual que consiste en pasar a un niño herniado a través de un tronco de árbol rajado al efecto. Esta práctica tiene su ejemplo mas famoso en Lobera de Onsella. Violant i Simorra, después de analizar distintos rituales de este tipo en Cataluña y Aragón, reconoce que Lobera es el pueblo "donde este viejo rito se conserva en toda su pureza y se practica con mayor y mas solemne aparato". Veamos cómo explica el ceremonial el famoso etnógrafo catalán:

Pasando al niño herniado. Noche de San Juan en Lobera de Onsella. Cliché Uranga. Foto publicada por Ramón Violant i Simorra en El Pirineo Español, Plus Ultra, 1949

"En dicho pueblo hay un antiguo bosque sagrado cercado por una vieja tapia de piedra y lleno de robles frondosos. Cerca de él se halla una ermita dedicada al Bautista. La víspera de San Juan se abren a hachazos tantos robles jóvenes como sean los enfermos que calculan que han de acudir, y por la noche encienden una gran hoguera ante el pórtico de la ermita. Ya desde el atardecer se han reunido en ésta los enfermos, y puede verse el presbiterio lleno de niños enfermos que duermen sobre el suelo, en espera de la medianoche, hora mágica en que desciende al bosque la virtud sobrenatural. A las doce en punto, el párroco, revestido de sobrepelliz, entona una salve a San Juan, la cual es cantada por todo el pueblo, que llena la reducida ermita. Acto seguido, los concurrentes se trasladan en romería al bosque, y a la luz de faroles, comienzan las operaciones de curación.

Procesión al bosque sagrado Pasando al niño herniado por el roble

Los niños enfermos se desnudan completamente, para que el rito logre mayor virtud. Dos hombres mantienen bien abierta la hendidura del árbol. A un lado se coloca el "Pedro", que lleva el niño en brazos, quien despues de santiguarse en nombre de la Santísima Trinidad, lo entrega a "Juan", que lo devuelve, repitiéndose la operación tres veces, recitando cada una de ellas la fórmula mágica tradicional:

- Tómalo, Juan.
- Dámelo Pedro.
- Herniado te lo doy.
- Sano te lo entrego.

El poder milagroso del bosque se extingue con los primeros rayos del sol. El "Juan" y el "Pedro" que ofician en la ceremonia ejercen este oficio por tradición y gratuitamente".

Después de pasarlo por el chaparro o roble se ponía barro en el corte hecho al árbol y se ataba. Si al año el árbol seguía verde el niño se curaría.

ASÍ SE RECUPERO EL RITO DEL HERNIADO

Por Pascual Plano. Lobera de Onsella, junio de 2019

A principios del año 2004, el etnógrafo aragonés D. Eugenio Monesma se puso en contacto conmigo para ver si había en la localidad algún "Oficio perdido" que pudiéramos recuperar para una serie de programas que estaba grabando en esos momentos y con ese mismo título.

Después de darle muchas vueltas y ante la imposibilidad de recuperar alguno de los oficios propuestos como la trilla, los tejeros, los carboneros y otros cuantos más, le propuse recuperar El Rito del Herniado, del que había oído hablar de pequeño, pero que no se hacía desde 1960. Sólo en una ocasión se representó en estos cuarenta y cinco años y fue en 1970, gracias a los hermanos Caro Baroja que lo incluyeron en el documental "Navarra. Las cuatro estaciones" y concretamente en la referida al verano.

Me comentó que, aunque no era la temática de los documentales que estaba grabando en esos momentos, se comprometía a grabarlo si lo recuperábamos con la posibilidad de incluirlo en alguna serie de documentales con otra temática.

Me puse manos a la obra y comencé a recabar información de las personas mayores que habían vivido en primera persona esta experiencia. Fueron fundamentales los recuerdos de Clemente Sanz, Miguel Martín, Alejandra Martínez y otros mayores del pueblo que me ayudaron en todos los detalles, así como la información que recabe en Internet, que aunque no era mucha en esos años, al menos sirvió para conseguir el libro "El Pirineo Español"

El primer documento gráfico es del año 1926 y el primer testimonio escrito del año 1943 donde el célebre etnólogo  Ramón Violant i Simorra,  en su libro El Pirineo Español, reconoce que después de  analizar distintos rituales de este tipo en Cataluña y Aragón, Lobera es el pueblo "donde este viejo rito se conserva en toda su pureza y se  practica con mayor y más solemne aparato" No obstante, se tiene constancia de que se celebraba desde muchos años antes.

Una vez conocidos todos los datos en junio de 2004 y coincidiendo con la noche de San Juan conseguimos recuperar esta tradición centenaria para nuestra localidad.

En Agosto de 2004 y entre otros objetivos el de continuar con esta tradición, a iniciativa propia y junto a un grupo de loberanos, creamos la Asociación Cultural Sesayo. A partir del año 2005 con la colaboración de la Asociación, el Ayuntamiento y los vecinos de la localidad, se ha venido recreando hasta la actualidad.

Para que esta recreación pueda llevarse a la práctica todos los años, son muchos voluntarios que participan. Los padres de los niños, los que rajan el roble, el Juan y Pedro que los pasan por el roble, el que prepara la iluminación, los que limpian la ermita, los que hablan con los medios de comunicación, los que se visten de época, el Ayuntamiento, la Asociación Cultural Sesayo, etc. etc. a los que quiero dar las gracias por su colaboración en estos 15 años.

Esta antigua tradición está incluida en el programa de recreacionismo de la DPZ desde 2016 y son muchos los medios de comunicación que se han hecho eco a lo largo de estos años por su singularidad ya que es el único que permanece vivo en España.

La ermita de San Juan es desde 2012 un centro de interpretación del Rito del Herniado. Además de audiovisuales con las diferentes grabaciones que se han hecho del rito, hay una exposición permanente con fotografías que he ido haciendo durante todos los años que se ha recreado

El motivo de este relato no es otro que conocer la historia de cómo se recuperó el Rito y cómo ha llegado hasta la actualidad. Este Rito, único en España, se ha convertido en una seña de identidad de nuestro pueblo que debemos preservar para el futuro.

Gracias a todos los que lo habéis hecho posible y espero que siga por muchos años.

Ermita de San Juan. Centro de interpretación del Rito del Herniado

EL RITO DE LOS HERNIADOS. Por Javier Vázquez. Periodista de Aragón Radio

Lugar: Lobera de Onsella (Zaragoza)

Fecha: Sábado más próximo al día de San Juan

Recuperado en 2004 por Pascual Plano Buey y después de cuarenta y cinco años sin celebrarse, el Rito de los Herniados de la localidad zaragozana de Lobera de Onsella es una de las tradiciones más originales de cuantas se conservan en Aragón.

En un principio, este ritual de curación de herniados se llevaba a cabo la misma noche de San Juan pero ahora, se ha trasladado al sábado más próximo al día de San Juan, para facilitar así la asistencia de participantes.

El rito comienza con una merienda en las proximidades de la ermita de San Juan. Desde allí, antaño al llegar la medianoche, se acudía en procesión entonando la salve de San Juan hacia el bosque cercano, al que se atribuye propiedades mágicas, especialmente a sus robles más frondosos.

Por este motivo, previamente al ritual, se abren a hachazos tantos robles jóvenes como herniados hay en el pueblo. Una vez llegados a los robles milagrosos, el niño o los niños herniados se desnudan y son pasados a través de la abertura del árbol de brazos de un oficiante, al que se conoce como Pedro, a los del otro oficiante, al que se denomina Juan. Durante el rito, ambos oficiantes recitan la siguiente salmodia: "Tómalo Juan, dámelo Pedro; herniado te lo doy, sano te lo devuelvo". Esta acción se repite 3 veces.

Una vez terminado el rito de curación, se cubre con barro la abertura en el árbol y se venda la herida, dejándolo así. Según dice la tradición, el árbol que sane hará que el niño que pasó por él también quede sanado de su hernia.

Conservado hasta 1960, el rito dejó de celebrarse ese año. Una vez recuperado, el etnógrafo Eugenio Monesma lo incluyó en varias de sus grabaciones. Sólo en una ocasión se representó en estos cuarenta y cinco años y fue en 1970, gracias a los hermanos Caro Baroja que lo incluyeron en el documental "Navarra. Las cuatro estaciones" y concretamente en la referida al verano.