El Rito del Herniado de Lobera de Onsella es una tradición ancestral única en España, que se celebra en la noche de San Juan (23 de junio o el sábado más cercano) en esta localidad de las Cinco Villas, Zaragoza.
Este ritual, de carácter médico y simbólico, busca la curación de hernias, principalmente en niños, mediante el paso de los afectados a través de un roble joven rajado, en el bosque de La Mosquera, al que se le atribuyen propiedades mágicas.

Origen y significado
Historia: El rito tiene raíces posiblemente indoeuropeas, adoptado por romanos y cristianizado posteriormente, con constancia de su práctica desde mucho antes del siglo XX. El primer documento gráfico data de 1926, y el primer testimonio escrito es de 1943, cuando el etnólogo Ramón Violant i Simorra destacó en su libro El Pirineo Español que en Lobera de Onsella este ritual se conserva “en toda su pureza y con mayor solemnidad” en comparación con otros lugares de Cataluña y Aragón.
Simbolismo: el paso del niño por un roble rajado representa un renacimiento, vinculando su curación con la supervivencia del árbol. Se basa en la creencia de que la noche de San Juan, considerada mágica, y los robles del bosque de La Mosquera tienen poderes curativos. Según la tradición, si el árbol sana tras ser rajado y vendado, el niño o adulto que pasó por él también se curará de su hernia.
Contexto histórico: Antiguamente, atraía a personas de Aragón, Navarra e incluso el sur de Francia, tanto niños como adultos con hernias. Hoy, el ritual se ha transformado en una recreación simbólica, donde suelen participar bebés nacidos durante el año, y con antecedentes familiares en el pueblo, aunque no estén enfermos.
En qué consiste el ritual
Preparación: La víspera de San Juan, se seleccionan y rajan a hachazos tantos robles jóvenes como participantes haya, abriendo una hendidura suficiente para pasar a una persona. Los vecinos se visten con atuendos inspirados en una fotografía de 1926 para recrear la tradición con fidelidad histórica.
Ceremonia: Comienza con una merienda popular cerca de la ermita de San Juan, seguida de una procesión al bosque de La Mosquera, entonando la salve de San Juan.
En el bosque, dos oficiantes, conocidos como “Juan” y “Pedro” (a menudo personas con esos nombres), pasan al niño (o adulto, en el pasado) desnudo a través de la abertura del árbol tres veces. Durante el proceso, recitan la frase: “Tómalo Juan, dámelo Pedro; herniado te lo doy, sano te lo devuelvo”.
Tras el paso, la abertura del árbol se cubre con barro y se venda, dejando que cicatrice durante un año. Si el árbol sana, se cree que el participante también lo hará.
Los participantes que sanan deben regresar al año siguiente en agradecimiento; si no, tienen dos oportunidades más en noches de San Juan posteriores.

Recuperación del rito
Cese y olvido: El ritual dejó de practicarse alrededor de 1960 debido a la despoblación de la Bal d’Onsella y la venta de árboles que afectó al bosque de La Mosquera. Solo se representó una vez entre 1960 y 2004, en 1970, para el documental "Navarra. Las cuatro estaciones" de los hermanos Caro Baroja.
Impulsor: En 2004, Pascual Plano Buey, vecino de Lobera, recuperó la tradición para una grabación del etnógrafo aragonés Eugenio Monesma, quien buscaba documentar oficios perdidos y tradiciones para una serie de programas. Plano investigó con la ayuda de mayores del pueblo, como Clemente Sanz, Miguel Martín y Alejandra Martínez, y recopiló información de fuentes como el libro de Violant i Simorra.
Consolidación: En agosto de 2004, se fundó la Asociación Cultural Sesayo, liderada por Plano, con el objetivo de preservar esta tradición. Desde 2004, el rito se celebra anualmente (excepto en 2020 por la pandemia) con la colaboración del Ayuntamiento y los vecinos. Desde 2016, el rito está incluido en la guía de recreacionismo histórico de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ)
En enero de 2024, coincidiendo con el XX aniversario de su recuperación, María Nogueras, Doctora por la Universidad de Zaragoza con la especialidad en Patrimonio Cultural Inmaterial solicitó a la DGA, en nombre de la Asociación Cultural Sesayo, la declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial (BICI) para el Rito del Herniado que en estos momentos está pendiente de resolución
Centro de interpretación: El Centro de Interpretación del Rito del Herniado se encuentra ubicado en la Ermita de San Juan y ofrece recursos para comprender esta tradición única. Desde su inauguración en 2012, el centro ha funcionado como un espacio dedicado para conocer el "Rito del Herniado" a través de una exposición permanente que incluye fotografías históricas y materiales audiovisuales que muestran diversas grabaciones del ritual a lo largo de los años
Curiosidades y relevancia
Singularidad: Lobera de Onsella es el único municipio de España donde se conserva este rito, tras la desaparición en 2019 de un ritual similar en Manacor (Baleares). Este rito es un patrimonio etnográfico vivo, destacado por su fusión de naturaleza, magia y fe.
Impacto cultural: Atrae a visitantes de la comarca, otras regiones e incluso Francia, impulsando el turismo sostenible en la Bal d’Onsella.
Evidencia de eficacia: Aunque hoy es más simbólico, hay testimonios locales de curaciones en el pasado, lo que alimentaba la fama del ritual.
Adaptaciones: Actualmente, los bebés participantes están sanos, y el rito funciona como una “presentación” de los recién nacidos de descendientes del pueblo durante el año.
Así describe el Rito del Herniado de Lobera de Onsella el etnólogo Ramón Violant i Simorra en su libro El Pirineo Español
En el terreno de los ritos médicos de la noche de San Juan, destaca en la comarca la tradición del "paso del herniado", un ritual que consiste en pasar a un niño herniado a través de un tronco de árbol rajado al efecto. Esta práctica tiene su ejemplo mas famoso en Lobera de Onsella. Después de analizar distintos rituales de este tipo en Cataluña y Aragón, Lobera es el pueblo "donde este viejo rito se conserva en toda su pureza y se practica con mayor y mas solemne aparato". Veamos cómo explica el ceremonial el famoso etnógrafo catalán:

"En dicho pueblo hay un antiguo bosque sagrado cercado por una vieja tapia de piedra y lleno de robles frondosos. Cerca de él se halla una ermita dedicada al Bautista. La víspera de San Juan se abren a hachazos tantos robles jóvenes como sean los enfermos que calculan que han de acudir, y por la noche encienden una gran hoguera ante el pórtico de la ermita. Ya desde el atardecer se han reunido en ésta los enfermos, y puede verse el presbiterio lleno de niños enfermos que duermen sobre el suelo, en espera de la medianoche, hora mágica en que desciende al bosque la virtud sobrenatural. A las doce en punto, el párroco, revestido de sobrepelliz, entona una salve a San Juan, la cual es cantada por todo el pueblo, que llena la reducida ermita. Acto seguido, los concurrentes se trasladan en romería al bosque, y a la luz de faroles, comienzan las operaciones de curación.

Los niños enfermos se desnudan completamente, para que el rito logre mayor virtud. Dos hombres mantienen bien abierta la hendidura del árbol. A un lado se coloca el "Pedro", que lleva el niño en brazos, quien despues de santiguarse en nombre de la Santísima Trinidad, lo entrega a "Juan", que lo devuelve, repitiéndose la operación tres veces, recitando cada una de ellas la fórmula mágica tradicional:
- Tómalo, Juan.
- Dámelo Pedro.
- Herniado te lo doy.
- Sano te lo entrego.
El poder milagroso del bosque se extingue con los primeros rayos del sol. El "Juan" y el "Pedro" que ofician en la ceremonia ejercen este oficio por tradición y gratuitamente".
Después de pasarlo por el chaparro o roble se ponía barro en el corte hecho al árbol y se ataba. Si al año el árbol seguía verde el niño se curaría.
ASÍ SE RECUPERO EL RITO DEL HERNIADO
Por Pascual Plano. Lobera de Onsella, junio de 2019
A principios del año 2004, el etnógrafo aragonés D. Eugenio Monesma se puso en contacto conmigo para ver si había en la localidad algún "Oficio perdido" que pudiéramos recuperar para una serie de programas que estaba grabando en esos momentos y con ese mismo título.
Después de darle muchas vueltas y ante la imposibilidad de recuperar alguno de los oficios propuestos como la trilla, los tejeros, los carboneros y otros cuantos más, le propuse recuperar El Rito del Herniado, del que había oído hablar de pequeño, pero que no se hacía desde 1960. Sólo en una ocasión se representó en estos cuarenta y cinco años y fue en 1970, gracias a los hermanos Caro Baroja que lo incluyeron en el documental "Navarra. Las cuatro estaciones" y concretamente en la referida al verano.
Me comentó que, aunque no era la temática de los documentales que estaba grabando en esos momentos, si lo recuperaba, se comprometía a grabarlo con la posibilidad de incluirlo en alguna serie de documentales con otra temática.
Me puse manos a la obra y comencé a recabar información de las personas mayores que habían vivido en primera persona esta experiencia. Fueron fundamentales los recuerdos de Clemente Sanz, Miguel Martín, Alejandra Martínez y otros mayores del pueblo que me ayudaron en todos los detalles, así como la información que recabe en Internet, que aunque no era mucha en esos años, al menos sirvió para conseguir el libro "El Pirineo Español"
El primer documento gráfico es del año 1926 y el primer testimonio escrito del año 1943 donde el célebre etnólogo Ramón Violant i Simorra, en su libro El Pirineo Español, reconoce que después de analizar distintos rituales de este tipo en Cataluña y Aragón, Lobera es el pueblo "donde este viejo rito se conserva en toda su pureza y se practica con mayor y más solemne aparato" No obstante, se tiene constancia de que se celebraba desde muchos años antes.
Una vez conocidos todos los datos en junio de 2004 y coincidiendo con la noche de San Juan conseguí recuperar esta tradición centenaria para nuestra localidad.
En Agosto de 2004 y entre otros objetivos el de continuar con esta tradición, a iniciativa propia y junto a un grupo de loberanos, creamos la Asociación Cultural Sesayo. A partir del año 2005 con la colaboración de la Asociación, el Ayuntamiento y los vecinos de la localidad, se ha venido recreando hasta la actualidad.
Para que esta recreación pueda llevarse a la práctica todos los años, son muchos los voluntarios que participan. Los padres de los niños, los que rajan el roble, el Juan y Pedro que los pasan por el roble, el que prepara la iluminación, los que limpian la ermita, los que hablan con los medios de comunicación, los que se visten de época, el Ayuntamiento, la Asociación Cultural Sesayo, etc. etc. a los que quiero dar las gracias por su colaboración en estos 15 años.
Esta antigua tradición está incluida en el programa de recreacionismo de la DPZ desde 2016 y son muchos los medios de comunicación que se han hecho eco a lo largo de estos años por su singularidad ya que es el único que permanece vivo en España.
La ermita de San Juan es desde 2012 un centro de interpretación del Rito del Herniado. Además de audiovisuales con las diferentes grabaciones que se han hecho del rito, hay una exposición permanente con fotografías que he ido haciendo durante todos los años que se ha recreado
El motivo de este relato no es otro que conocer la historia de cómo se recuperó el Rito y cómo ha llegado hasta la actualidad. Este Rito, único en España, se ha convertido en una seña de identidad de nuestro pueblo que debemos preservar para el futuro.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible y espero que siga por muchos años.

Centro de Interpretación del Rito del Herniado de Lobera de Onsella
Un espacio para descubrir una de las tradiciones más singulares de Aragón
En el corazón de la comarca de las Cinco Villas, en la histórica Ermita de San Juan de Lobera de Onsella, se encuentra el Centro de Interpretación del Rito del Herniado, un espacio dedicado a conservar, divulgar y poner en valor una de las manifestaciones culturales más sorprendentes y singulares del patrimonio inmaterial aragonés.
Este centro ofrece al visitante la oportunidad de conocer el origen, la evolución y el profundo significado de un ritual que ha despertado el interés de antropólogos, historiadores, medios de comunicación y visitantes de todo el mundo. A través de una cuidada exposición fotográfica, material audiovisual y documentación histórica, el visitante puede comprender cómo una antigua tradición ha logrado llegar viva hasta nuestros días gracias al esfuerzo de todo un pueblo.
Un centro creado para preservar la memoria
El Centro de Interpretación fue creado en 2012 por Pascual Plano Buey, impulsor de la recuperación contemporánea del Rito del Herniado y uno de sus principales investigadores y divulgadores.
Desde su inauguración, el centro se ha convertido en un lugar de referencia para quienes desean conocer esta tradición desde una perspectiva histórica, cultural y etnográfica.
La exposición permanente reúne:
• Más de veinte años de fotografías realizadas por Pascual Plano Buey, desde la recuperación del rito en 2004 hasta la actualidad.
• Imágenes históricas que ayudan a comprender la evolución de esta costumbre.
• Proyecciones audiovisuales con grabaciones del ritual realizadas en diferentes años.
• Paneles explicativos sobre el origen, desarrollo y significado simbólico de la ceremonia.
• Información sobre la historia de la Ermita de San Juan y el entorno natural de La Mosquera donde se celebra el rito.
Todo ello convierte la visita en una experiencia didáctica que permite comprender una tradición transmitida durante generaciones.
¿Qué es el Rito del Herniado?
El Rito del Herniado es una antigua ceremonia popular vinculada a la Noche de San Juan, una de las festividades más cargadas de simbolismo del calendario tradicional europeo.
Según la tradición de Lobera de Onsella, durante la noche del 23 al 24 de junio, una persona (adulta o niño) afectado por una hernia es pasado tres veces a través de la abertura practicada en un roble joven previamente abierto de forma controlada.
Mientras se realiza el paso del niño, dos hombres —conocidos tradicionalmente como Juan y Pedro— recitan una fórmula ritual transmitida oralmente de generación en generación.
- Tómalo, Juan.
- Dámelo Pedro.
- Herniado te lo doy.
- Sano te lo entrego.
Finalizada la ceremonia, el árbol es cuidadosamente unido de nuevo con barro y atado con una venda.
La creencia popular sostiene que, si el árbol cicatriza y continúa creciendo con normalidad, también desaparecerá la hernia del niño. Más allá de la creencia curativa, el rito simboliza el renacimiento, la regeneración y la unión entre el ser humano y la naturaleza, estableciendo un vínculo simbólico entre la vida del árbol y la salud del niño.
En la actualidad, además de su componente tradicional, el rito se ha convertido en una presentación simbólica de los recién nacidos del pueblo ante la comunidad, reforzando el sentimiento de pertenencia y continuidad entre generaciones.
Una tradición recuperada para el futuro
Aunque existen referencias históricas que demuestran la antigüedad del rito, la despoblación y los cambios sociales provocaron que dejara de celebrarse durante varias décadas.
En 2004, Pascual Plano Buey impulsó su recuperación tras un importante trabajo de investigación y recopilación de testimonios orales de los vecinos más mayores del municipio.
Desde entonces, la celebración se mantiene viva gracias a la colaboración de la Asociación Cultural Sesayo, el Ayuntamiento de Lobera de Onsella y numerosos vecinos que participan de forma desinteresada en la organización del evento cada año.
Gracias a este esfuerzo colectivo, el Rito del Herniado ha recuperado la relevancia que tuvo en el pasado y se ha convertido en uno de los acontecimientos culturales más importantes de la comarca.
Un patrimonio cultural único
El Rito del Herniado constituye uno de los escasos ejemplos conservados en Europa de rituales relacionados con la curación mediante árboles, prácticas documentadas desde hace siglos en diferentes territorios pero desaparecidas en la mayoría de ellos.
Su extraordinario valor histórico, antropológico y etnográfico ha despertado el interés de investigadores, universidades y numerosos medios de comunicación nacionales e internacionales.
Con el objetivo de garantizar su protección y conservación para las futuras generaciones, en 2024 se inició el expediente para solicitar al Gobierno de Aragón su declaración como Bien de Interés Cultural Inmaterial (BIC Inmaterial), reconocimiento que supondría el máximo nivel de protección para este patrimonio vivo.
La Ermita de San Juan, un escenario privilegiado
El Centro de Interpretación se ubica en la Ermita de San Juan, un enclave de gran valor histórico y paisajístico situado a las afueras de Lobera de Onsella.
Rodeada por un entorno natural de extraordinaria belleza y próxima al bosque de La Mosquera donde tradicionalmente se celebra el rito, la ermita constituye el lugar ideal para contextualizar esta tradición ancestral.
La visita permite conocer no solo el ritual, sino también el paisaje, las costumbres y la historia de un pequeño municipio que ha sabido conservar su identidad a lo largo de los siglos.
Una experiencia para toda la familia
El Centro de Interpretación ofrece una visita accesible y amena para públicos de todas las edades.
A través de imágenes, vídeos y paneles explicativos, el visitante descubre cómo una tradición nacida del mundo rural ha conseguido mantenerse viva gracias al compromiso de toda una comunidad.
Es una visita especialmente recomendada para:
• Amantes de la historia y la etnografía.
• Centros educativos.
• Investigadores del patrimonio inmaterial.
• Visitantes interesados en el turismo cultural.
• Familias que desean descubrir tradiciones auténticas de Aragón.
Visita el Centro de Interpretación
Conocer el Centro de Interpretación del Rito del Herniado es adentrarse en una historia de memoria, identidad y patrimonio vivo.
Cada fotografía, cada documento y cada testimonio conservado en este espacio ayudan a comprender por qué Lobera de Onsella mantiene una de las tradiciones más singulares del patrimonio cultural español.
Te invitamos a descubrir este legado único y a vivir de cerca una celebración que une naturaleza, historia, simbolismo y comunidad, convirtiendo a Lobera de Onsella en un referente del patrimonio inmaterial de Aragón.
