Pleito villa de Lobera-Jesuitas (VII)

Martes, 06 de Enero de 2015 10:18 Fernando Sahún
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PLEITO VILLA DE LOBERA-JESUITAS (VII)

EL PLEITO CONTINÚA

ASÍ ESTÁN LAS COSAS:

Continúa la fase de probanza:

La Real Audiencia pide más pruebas:

Salta la sorpresa:

NUEVA REAL PROVISIÓN PARA LA VILLA DE LOBERA, 18-01-1721:

Los señores Oidores (Lisa, Ric, Camargo y Barbastro), en Audiencia Pública celebrada el día 18 de enero de 1721, una vez analizado el estado de la cuestión y dado que la villa de Lobera no ha pagado todavía las pensiones solicitadas por el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, toman la siguiente determinación, que recogida por el Relator, D. Francisco Montero, dice así: “Vistos estos autos por los Señores de la Real Audiencia… dijeron debían mandar, y mandaron, que el Concejo y vecinos de dicho lugar (Lobera) paguen al referido Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca todas las pensiones pedidas por éste, por razón de los dos censos por el susodicho presentados en estos autos, arreglando su importe según Concordia”. Y concluye: “Y la satisfacción que se le lleva mandada hacer, la ejecute dentro de un mes”

Coincidencia en la fecha: 1721

Pasa el tiempo, se presentan documentos, pero la villa de Lobera, haciendo valer sus razonamientos, y sobre todo ralentizando la marcha del proceso, se resiste a pagar. No hay duda de que tanto los Señores de la Real Audiencia como los propios del Colegio de la Compañía de Jesús están perdiendo la compostura.

Y a tal efecto, se redacta una nueva Real Provisión, la número cinco, para comunicar por escrito y en persona al Concejo y vecinos de la villa de Lobera los acuerdos tomados por los señores Oidores de la Real Audiencia:

QUINTA VISITA DEL ESCRIBANO ARAGUÁS A LOBERA, 3-02-1721:

Como en las cuatro ocasiones anteriores, el escribano elegido por el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca fue Juan Joseph Araguás, domiciliado en Berdún.

El 3 de febrero de 1721, portando consigo la Carta Real Provisión, el Sr. Araguás partió de la villa de Berdún para dirigirse a Lobera, adonde llegó el mismo día por la tarde.

Al día siguiente, y en cumplimiento de lo mandado en la Real Provisión, compareció ante Francisco del Plano, Alcalde de dicha villa de Lobera; Diego Martínez y Domingo Aybar, Regidores de ella, a los que requirió juntaran el Concejo de la villa, “los cuales dijeron no podían juntarlo”. Ante esta negativa, “y como tales Alcalde y Regidores, y en nombre y voz del Concejo de dicha villa de Lobera, les notifiqué lo contenido en dicha Real Provisión. Y en señal de verdadera notificación, les leí, de palabra a palabra, dichas letras, y todo ello en sus personas, los cuales dijeron harían lo que tenían por obligación”.

Ese mismo día cuatro, Araguás regresó a la villa de Berdún, certificando haber empleado dos días en esta gestión.

Una vez más ha quedado patente el carácter y la personalidad de las autoridades de la villa de Lobera. Ante un mandamiento procedente de las más altas esferas de la Justicia, como era la Real Audiencia del Reino de Aragón, no se achican ni se inmutan, negándose a juntar el Concejo, como diciendo: Oye, chaval, no nos vengas con monsergas; lo que tengas que decir, dínoslo a nosotros, y punto.

PARALIZACIÓN TEMPORAL DEL PLEITO:

A partir de este momento, febrero de 1721, se produce una interrupción temporal del pleito abierto entre el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca y el Concejo, vecinos y habitadores de la villa de Lobera, quedando paralizado el proceso durante 18 meses, año y medio. Concretamente, desde el 4 de febrero de 1721 al 15 de septiembre de 1722.

DISCREPANCIAS POR LAS “COSTAS", 15-09-1722:

Llegados a este punto, persiste la duda de si la villa de Lobera pagó al fin las pensiones reclamadas por el citado Colegio, o si por el contrario el asunto quedó estancado, sin resolver, difuminado en el tiempo ante la pasividad, resistencia y alegaciones esgrimidas por los defensores de dicha villa para contrarrestar la desesperada ofensiva de los jesuitas. Lo cierto es que no se ha encontrado testimonio alguno (ápoca, recibo, albarán) que confirme el abono de las citadas pensiones a los acreedores.

Tras ese año y medio de paralización del pleito, el Sr. Ondeano, procurador del Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, vuelve de nuevo a la carga y dirige un escrito a la Real Audiencia con este contenido:

En la vista pública celebrada el día 15 de septiembre de 1722, los señores Oidores, en este caso Albear y Robles, sentenciaron: “Estos autos se lleven al Tasador General, y que lo que resultare de la tasación, pague la villa de Lobera al Capítulo del Colegio de Jesús, de la ciudad de Huesca, los importes”.

PEDRO JOSEPH CARTUSÁN RESPONDE:

Pedro Joseph Cartusán, en nombre del Ayuntamiento de la villa de Lobera, responde a la petición de la parte contraria:

Las palabras expresadas por el Sr. Cartusán aclaran algunas dudas manifestadas más arriba. En primer lugar, señala que “este pleito hace más de un año que fue sobreseido”. Si acudimos a los significados de este término, nos encontramos con:

1.- Parar o suspender indefinidamente un juez o tribunal un proceso judicial por falta de pruebas o por otra causa.

2.- Cesar en el cumplimiento de una obligación.

3.- El sobreseimiento es la resolución judicial que en los casos limitativamente señalados en la ley, pone fin al proceso penal con los mismos efectos que los producidos por la sentencia absolutoria.

Si la afirmación de Pedro Joseph Cartusán es cierta, todo parece indicar que la villa de Lobera no ha pagado todavía el importe de las pensiones reclamadas por el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca, al no existir pruebas suficientes que lo justifiquen.

NUEVA REAL PROVISIÓN PARA LA VILLA DE LOBERA, 6-10-1722:

Según la tasación de “costas” efectuada por el Tasador General de la Real Audiencia con fecha 6 de octubre de 1722, la suma a pagar por la villa de Lobera asciende a 367 reales y 18 dineros (un real = 2 sueldos). En ella se incluye el trabajo del escribano, papel sellado, derechos de registro, trabajo del relator, derechos del procurador de la parte contraria, los viajes del escribano Araguás a la villa de Lobera, la tasación, etc.

En esta misma fecha, los señores Oidores de la Real Audiencia, con estos datos en su poder, acceden una vez más a la petición del procurador de los jesuitas y redactan una Real Provisión “para que se notifique a la villa de Lobera que pague al Colegio de la Compañía de Jesús, de la ciudad de Huesca, la cantidad en ella expresada”.

SEXTA VISITA DEL ESCRIBANO ARAGUÁS A LA VILLA DE LOBERA, 5-11-1722:

El día 5 de noviembre de 1722; Juan Joseph Araguás, escribano residente en la villa de Berdún, partió una vez más hacia la villa de Lobera con objeto de notificar al Concejo y vecinos de la misma el contenido de la Carta Real Provisión otorgada por los Oidores de la Real Audiencia a petición del Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca.

Al día siguiente, dicho escribano compareció ante Miguel Learte, Alcalde de la villa; y Pedro Antonio Murillo, Regidor de ella, a los que requirió juntaran el Ayuntamiento para comunicarles dicha Real Provisión, “a lo que respondieron no podían juntarlo”. Ante tal negativa, el escribano les notificó a ellos la Real Provisión en nombre y voz del Ayuntamiento y vecinos de dicha villa de Lobera.

Localidades que se citan en este pleito, marcadas en rojo

ALEGACIONES PRESENTADAS POR PEDRO JOSEPH CARTUSÁN, 9-12-1722:

Una vez en su poder los documentos de la tasación de “costas”, el Sr. Cartusán elabora un extenso escrito de descargo contra los 367 reales y 18 dineros de plata, más 16 reales por los gastos de la última Real Provisión, a que asciende el total de lo que reclama dicho Colegio.

Los argumentos legales que presenta en esta ocasión en defensa de la villa de Lobera son como una síntesis recordatoria del desarrollo del proceso, en el que ha centrado toda su estrategia en demostrar ante los señores Oidores de la Real Audiencia las dudas sobre la autenticidad o validez de los testimonios documentales presentados por el Colegio de la Compañía de Jesús de Huesca: